Consiste en una serie de prácticas de sincronización de la mente y el cuerpo, diseñadas para elevar las funciones del amor. Es una exploración de la autogestión de la oxitocina (la hormona del amor).  

Hacemos una visualización de Re-nacimiento con respiraciones completas, que nos llevan a un estado de semi-trance regresivo. Este Renacimiento tiene por objetivo poner un bálsamo sobre la herida arquetípica de la Separación.

Desde la Revolución del Neolítico, en todas las culturas se han creado rituales de Separación Madre-Bebé al Nacer.  La historia del Patriarcado es la historia de la Separación.

En ese preciso momento en que la madre y el bebé se miran a los ojos es cuando se produce el pico más alto de oxitocina de toda la vida.  La oxitocina es la hormona del orgasmo, del vínculo, del amor, de la telepatía, de la empatía, de la colaboración, del entusiasmo, de la inspiración, de la creatividad, del respeto a la Madre Tierra y la gran impulsora de los estados trascendentales. En ese encuentro de miradas es cuando se produce el registro de la capacidad de amar del ser humano.

Esta experiencia pretende, desde un enfoque fisiológico-espiritual, abrir una nueva posibilidad en nuestro sistema de creencias y cadenas de pensamientos.

El Taller aporta sanación a nuestros vínculos primales.